Dos patas para el negocio
Todo producto o servicio se vende en relación directa
con su calidad intrínseca y con el prestigio de quien
lo ofrece.
Supongamos
que una nueva empresa se dedica a la fabricación de
automóviles. Para no quedarse con la producción
debe comunicar su presencia en el mercado y describir las
virtudes de los vehículos mediante anuncios publicitarios.
Con ello logrará que un grupo de usuarios decida probar
los modelos que ofrece ese año. Si al año siguiente
no ha habido repercusión en la prensa acerca de la
excelencia de las máquinas, el fabricante incrementará
sus ventas sólo entre los amigos de los usuarios conformes.
Un proceso demasiado lento para recuperar inversiones en tiempo
lógico.
Queda
claro entonces que, para comunicar la oferta de un producto,
se necesita de la publicidad, y para ganar la confianza del
mercado se requieren muchos años de conducta comercial
o... buenas relaciones con la prensa.
En
el anuncio, el cliente compra el espacio, inversión
sensible pero necesaria a la hora de vender. El complemento
de una operación de prensa acelera la posibilidad de
crear, en torno de la empresa y sus ofertas, un halo de respeto
y confianza que potencia el resultado la campaña de
anuncios.
Graciela Frega |